El arte como instrumento de la revolución

Siempre ha habido gente comprometida, decidida y valiente. En cada época, personas sin miedo han salido adelante, haciendo aquello que consideraban justo y necesario, a pesar de posibles represiones, impedimentos y críticas. En todos los campos y oficios, en todo el mundo, gente con principios e ideales, con visión y convencimiento, se ha levantado, abandonando la desidia, para andar sin complejos y hacer así una sociedad más humana y más justa, más honesta, ética y sensible, más avanzada. Sí, centenares de luchas emprendidas a lo largo de los siglos, algunas de ellas todavía para vencer y otros ganadas a golpe de persistencia e ingenio.

Exposición de artistas comprometidos

En la galería Mayoral hay una exposición histórica: un homenaje sincero a Pablo Picasso, Joan Miró, Alexander Calder y Julio González. Esta muestra, que se titula Artistas revolucionarios, es un proyecto resultado de un año de investigación y de documentación que permite mostrar y evocar cómo fue y qué significó el Pabellón de la República de 1937 en plena Guerra Civil. Así, iniciamos la conmemoración del 80º aniversario de la Exposition Internationale des Artes et des Techniques appliquées à la Vie Moderne, celebrada en París, con el objetivo de recordar un episodio sustancial de la historia del arte, que todavía conmueve y emociona.

En el Pabellón de la República, Picasso expuso una de las obras más impactantes e icónicas que nunca se han realizado, el Gernika; Miró mostró El segador, una obra espectacular, desgraciadamente desaparecida; Calder exhibió La Fuente de Mercurio, que hoy se encuentra permanentemente en la Fundación Miró de Barcelona, y González expuso la escultura Montserrat. Imaginaos cuánto talento aglutinado, qué compromiso y después, cuántas esperanzas deshechas… Puede ir así, por más justas que sean las causas, por más honorables que sean las motivaciones; se puede perder la batalla. Los revolucionarios, también los artistas, ciertamente, no se la juegan para hacer política de escaparate, sino porque cruzan, porque los mueve la convicción. Por todo ello, el compromiso con los ideales de democracia y libertad en un momento de conflicto bélico, el recuerdo de este episodio republicano es imborrable y la admiración es gigante hacia las personas que fueron valientes y comprometidas con sus ideales y su pueblo, luchando desde su trinchera particular: la creación artística.

La historia continúa, como también lo hacen las luchas y el compromiso para cambiar el mundo. Causas no faltan –acabar con las guerras y las consecuencias que comportan como los refugiados; el feminismo, luchar contra la homofobia, el ecologismo… Y, por suerte, revolucionarios y artistas comprometidos también tenemos. Hoy como ayer, hay talento artístico despertando conciencias. La perspectiva del tiempo ayuda a entender que el aprendizaje que nos llevamos de artistas como ellos es que el mejor camino es andar, ser coherente, no doblegarse y hacer cada cual aquello que mejor sabe hacer, por los objetivos que anhelamos.

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